viernes, 14 de diciembre de 2007

Actualización necesaria sobre el calendario vaticano

Después del tostón de nuestro post/récord de longitud, resulta que la cosa se complica un poco con las últimas noticias aparecidas. Normalmente deberíamos actualizar el propio post pero es que la cosa se merece un espacio independiente. Hoy, se ha conocido, a través del muy católico ABC el dato de que dos de los curas del calendario no solo no son curas sino que además ni siquiera sabían que iban a aparecer en el almanaque. Son dos chavales sevillanos que han flipado con toda la historia. Por el momento, parecen muy contentos pero a lo mejor pasa lo mismo que con el tipo que recibió la factura del gas a nombre de Antonio Gilipollas Caraculo, que al principio se reía y al cabó de los dos días estaba en el juzgado, reclamando daños y perjuicios y con la cara haciendo honor a su nuevo apellido. ¿Sabrá que cuando se pone en google su nuevo nombre aparecen más de 200 mil páginas? Pero, a lo que íbamos. Después de la reflexión del post gigante, el hecho de saber que además es un engaño hace todavía más absurda y grave la "bromita" del calendario y hay que añadir a la lista de pecados este clarísimo atentado contra el octavo. La iglesia miente en sus campañas publicitarias. Alguien debería confesarse. Ahora bien, aprovechando la coyuntura, vamos a recordar otro pecadillo más pero en este caso no llega de la Corporación central sino de su delegación española y más en concreto de una de las empresas satélites. Vean con atención que no es bueno que estas cosas se olviden.



Por cierto, en esa manifestación estaba en la cabecera nuestra amiga la Trotona, bueno, no solo amiga nuestra sino de todo el mundo. Mirad lo que dicen sus amiguitos de ella.



Posdata al primer vídeo: es increíblemente surrealista y maravilloso que cuando el periodista pregunta, o eso parece, "margarita, buenas tardes, ¿encantada de estar hoy aquí apoyando esta movilización?" la otra va y contesta "igualmente". Solo le faltó decir reina para que nos recordará a alguna de las muchas manis del orgullo de las que hemos disfrutado antes de que se convirtieran en un vaticano pero en rosa. La vida es bella.

2 comentarios:

Javier dijo...

¿Modernización de la Iglesia? Como diría Groucho Marx, esto es una contradicción en los términos.La verdad es que en este punto de la evolución del marketing, donde la honestidad es la única vía para vencer la hostilidad de los consumidores ante la publicidad, la venta de la iglesia como una organiación moderna, hace que su olor se haga día a día más rancio si cabe.

Creo que se trata de un sistema que no encaja en dinámica evolutiva del hombre.

En cualquier caso, esto si que es crear una marca.
Pero como toda marca, tiene su ciclo de vida, y en este caso, y desde mi punto de vista, llega a su fin.(gracias a dios...)

Anónimo dijo...

Categoría y anecdota, como en todo. Don Eugenio diría que categoría es la última Enciclica del Pontifice Máximo, anecdota los calendarios. ¡Hay que ver! los males de la humanidad vienen de la Revolución francesa y de Bacon, ¡Vengan los curas guapos si permiten a unos y otras tener fantasías sexuales, aunque no lo sean!