Una pregunta a Bwin, a Codere y a la Presidenta de la Comunidad de Madrid. ¿Quién pagará los costes del tratamiento de los que se enganchen al juego? ¿Estará este trastorno en la cartera de servicios del IMSALUD?
No encontraremos estos trastornos en la Clasificación de Enfermedades Mentales (DSM IV), ni siquiera en su capítulo de “trastornos para futuros estudios”, porque no hay una postura común entre los psiquiatras de que existan como tales. Y sin embargo cada vez hay más personas enganchadas a las apuestas, al juego, a la red, a los videojuegos, al trabajo… Enganchadas de tal manera que no pueden dejarlo, son verdaderas adictas a esos objetos, por lo que algunos pueden hablar de una modalidad de trastornos adictivos asociados con frecuencia a estados depresivoansiosos, y que tienen repercusiones deletéreas evidentes en forma de ruptura de pareja, crisis económica, pérdida del empleo y otros efectos nocivos sobre la calidad de vida del sujeto y sus familiares.
Todas estas nuevas adicciones corren en paralelo al desarrollo de nuestra sociedad urbana e industrial, al ocio, al tiempo libre y las formas de vida modernas, pero la única que tiene criterios diagnósticos claros es el juego patológico, -el resto sigue siendo objeto de controversia-, que se ha constituido por el número de afectados (400.000 españoles en alguna estimación, 1-2% de la población adulta por otras) en un problema de Salud mental pública, por lo que resulta paradójico que, se fomente acríticamente desde los Poderes Públicos, o se promueva por los Clubs deportivos, como ocio no problemático .
Las adicciones que se han propuesto catalogar como trastornos son:
Adicción al sexo. Se trata de sujetos que no pueden parar de buscar compulsivamente la satisfacción sexual.
Adicción al trabajo. Los workaholics tratan de escapar a su realidad escondiéndose en sus oficinas.
Adiccion a Internet. Estos adictos ya no pueden interrelacionarse con otras personas si no es a través de una pantalla.
Adicción a los videojuegos. Los efectos son muy parecidos a los de la Internet.
Adicción a las compras. Las personas compradoras compulsivas llegan a tener problemas legales con bancos y tarjetas de crédito o roban para comprar.
Las anteriores han sido consideradas por muchos especialistas como tipos de adicciones sin sustancias, pero la ludopatía es la adicción psicológica más frecuente. “El Jugador” de Dostoievski viene a nuestra memoria: enganchado al juego por azar, su conducta se transmuta en un deseo compulsivo de jugar. Como él los ludópatas pierden el control sobre su voluntad y, aunque se lo propongan, son incapaces de abandonar la mesa de la ruleta o el salón donde giran los discos de la fortuna que esperan desesperadamente. Gastan su dinero en cantidades importantes, aumentan sus apuestas para recuperarse pero solo consiguen perder mayores cantidades; acumulan deudas; engañan a los demás para conseguir fondos de los que no disponen; disminuye el rendimiento en su trabajo; mienten a los familiares acerca del problema, pierden amigos…hasta su final en el juzgado o en el tratamiento.
Todas las características de un trastorno mental están presentes en el ludópata típico. El impulso hacia el juego es irrefrenable, tan grande que no pueden resistirse, su deseo de apostar o de jugar les genera ansiedad, que no desaparece hasta que lo hacen. Es un comportamiento de abstinencia que solo cede con la “toma” del producto. La pérdida del control sobre sus impulsos les produce sentimientos de culpabilidad y arrepentimiento, que se superponen a los de apatía, desmotivación, tristeza y de pérdida de su autoestima.
Entre los factores de riesgo del trastorno existen elementos de personalidad: como en las adicciones en las que están presentes sustancias desencadenantes, las personas con problemas de autodominio, dificultad para controlar los impulsos y poca tolerancia a la frustración (características propias de personalidades orales) son los más expuestos. Su impaciencia o necesidad de experimentar sensaciones fuertes, puede estar en la génesis del trastorno, pero también puede ser consecuencia del mismo como manifestación del síndrome de abstinencia, como lo son las mentiras sistemáticas para ocultar la adicción. La mayoría tienen problemas de madurez y carencias afectivas.
Pero los elementos de exposición a la influencia adictiva del juego y las apuestas se han multiplicado de forma irreflexiva en los últimos tiempos, que es la sobreexposición a ambientes facilitadores de juego lo que ha multiplicado el problema. Los puntos facilitadores han crecido en número y multiplicado en lugar, permitiendo el acceso ininterrumpido en el tiempo, con una variada tipología, en la que los modelos de satisfacción inmediata (rasga y gana, maquinas tragaperras y similares) se reputan las más adictivas, tanto por la propia capacidad adictiva de dichos modelos como por la accesibilidad a los mismos.
Confiando poco en la viabilidad de las preventivas radicales, -limitar la proliferación de puntos facilitadores, por sus innegables connotaciones económicas o la limitación del acceso a los afectados a los lugares de juego o apuestas, son de escasa eficiencia práctica-, es la intervención terapéutica sobre los pacientes lo que llena la mayor parte de las medidas a tomar sobre el problema, de ahí mis preguntas iniciales, porque respecto de los beneficiarios del juego no es preciso preguntar.
El proceso terapéutico podrá comenzar cuando se haya roto la fase de “negación del problema”, porque al igual que la persona dependiente del alcohol o de otras drogas niega la dependencia de las mismas diciendo “puedo dejarlo cuando quiera”, la persona que presenta una o más conductas adictivas, niega su falta de libertad ante las mismas y se autoengaña, pensando que todo está bajo control, como se engañan los promotores al decir que el problema es de los usuarios. En cualquier caso, como se trata de patología, es imprescindible la ayuda de expertos, tanto para conseguir el abandono del juego como para prevenir posibles recaídas. ¿Están en los Centros oficiales?
jueves, 15 de mayo de 2008
Once años sin Pepe Risi
El día 9 de mayo se cumplieron once años de la muerte de Pepe Risi.
El Neti estuvo en ese concierto. Inolvidable.
El Neti estuvo en ese concierto. Inolvidable.
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vaya hit
Referencias históricas
Hace 25 años cerraron un programa de televisión y despidieron a su director, Carlos Tena, por emitir la actuación del grupo Vulpes. Es una versión de "I wanna be your dog" de Iggy Pop. Lo colgamos para que sirva de referencia en un intento de ver como evoluciona el derecho a la información en España y se pueda comparar con los contenidos que actualmente se emiten en horario de máxima protección infantil (el programa de Carlos Tena era bien de noche). ¿Seguro que vamos por buen camino?
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Reflexión Atutiplén
miércoles, 14 de mayo de 2008
Hay esperanza
El último post de Eduard Punset nos ha extasiado. No se debe perder y da muchas respuestas a las preguntas que planteábamos hace tiempo en otro post.
Nos acercamos a la “singularidad”por Eduard Punset
Los economistas utilizan el vocablo “exponencialmente” cuando la curva representativa de un proceso da un salto arriba o abajo que la aleja por completo de la tendencia a medio plazo. Miren lo que ocurre con las predicciones del cambio climático. Las personas callan ante las funestas perspectivas que anticipan los expertos, pero piensan que son unos falsos agoreros: “Cambios de esa intensidad se han producido ya en el pasado”, piensan. “Pero nunca se habían producido tan aprisa –replican los convencidos del cambio inevitable–. Y, al contrario de lo que ocurría, parte de la culpa hoy la tienen los humanos, que no paran de envenenar la atmósfera.”Hay otro cambio exponencial anticipado del que no habla nadie y que, sin embargo, tendrá unas consecuencias tan generalizadas y de mayor impacto en la mente de las personas que el cambio climático. Pocos pero reconocidos expertos de gran prestigio internacional dan por seguro que en los próximos cuarenta años se producirá lo que ellos llaman una “singularidad”. ¿Qué quieren decir con ello?
Sencillamente, que la línea de tendencia que refleja el crecimiento de la capacidad innovadora de la especie humana se disparará hacia arriba hasta niveles insospechados. No sólo se trata de que cualquier ordenador de menos de mil euros tendrá mayor capacidad de memoria y gestión que miles de cerebros humanos juntos, sino, primordialmente, de que la evolución biológica se fusionará con la tecnología en una singularidad irreconocible.
Mediante nanorrobots circulando por nuestra sangre llegaremos con una precisión nunca soñada a la fuente del mal. El envejecimiento tal y como lo conocemos será un hecho del pasado. Hasta ahora la mente de una persona, el software de la vida, dependía del hardware; cuando éste desaparecía, el contenido de la mente también. El conocimiento del funcionamiento del cerebro permitirá anticipar lo que piensan los demás y cuáles serán sus decisiones conductuales… y descargar el software en otros soportes.
Máquinas replicantes más inteligentes que los humanos: a pesar del pesimismo circunstancial que embarga a los especialistas en robótica, ¿alguien cuestiona que en diez años contaremos con robots en los hogares que habrán asumido todos los menesteres caseros? Conoceremos la naturaleza de las emociones y habremos aprendido a gestionarlas; cosas tan sencillas como distinguir entre la ansiedad, imprescindible para alertarnos de un desafío, y el pánico aterrador, que paraliza el crecimiento. ¿Alguien se acuerda o ha aprendido alguna vez que –al contrario del resto de los mamíferos– los humanos tenemos emociones mezcladas, podemos amar y odiar al mismo tiempo?
La mosca del vinagre nos habrá revelado todos los secretos de la memoria, de los sueños y, por lo tanto, del aprendizaje necesario para transformar el mundo. Con eso bastará para que la vida individual y la organización de los colectivos humanos sean irreconocibles cuando se las compare a lo que son hoy. Bastará con que vayan aflorando las tendencias apuntadas.
Pero algunos expertos prevén que los avances enumerados sacudirán las conciencias de tal modo que, si somos capaces de superar los límites impuestos por la velocidad de la luz a la hora de explorar el universo, podremos desprendernos de los condicionantes biológicos y confiar plenamente en los tecnológicos. ¿Por qué desconfía la gente más de estos últimos que de los primeros? ¿Por qué millones de años de mutaciones aleatorias expresadas en el curso de la selección natural arrojarían resultados mejores que los diseñados por una mente, también natural, pero inteligente?
Nos acercamos a la “singularidad”por Eduard Punset
Los economistas utilizan el vocablo “exponencialmente” cuando la curva representativa de un proceso da un salto arriba o abajo que la aleja por completo de la tendencia a medio plazo. Miren lo que ocurre con las predicciones del cambio climático. Las personas callan ante las funestas perspectivas que anticipan los expertos, pero piensan que son unos falsos agoreros: “Cambios de esa intensidad se han producido ya en el pasado”, piensan. “Pero nunca se habían producido tan aprisa –replican los convencidos del cambio inevitable–. Y, al contrario de lo que ocurría, parte de la culpa hoy la tienen los humanos, que no paran de envenenar la atmósfera.”Hay otro cambio exponencial anticipado del que no habla nadie y que, sin embargo, tendrá unas consecuencias tan generalizadas y de mayor impacto en la mente de las personas que el cambio climático. Pocos pero reconocidos expertos de gran prestigio internacional dan por seguro que en los próximos cuarenta años se producirá lo que ellos llaman una “singularidad”. ¿Qué quieren decir con ello?
Sencillamente, que la línea de tendencia que refleja el crecimiento de la capacidad innovadora de la especie humana se disparará hacia arriba hasta niveles insospechados. No sólo se trata de que cualquier ordenador de menos de mil euros tendrá mayor capacidad de memoria y gestión que miles de cerebros humanos juntos, sino, primordialmente, de que la evolución biológica se fusionará con la tecnología en una singularidad irreconocible.
Mediante nanorrobots circulando por nuestra sangre llegaremos con una precisión nunca soñada a la fuente del mal. El envejecimiento tal y como lo conocemos será un hecho del pasado. Hasta ahora la mente de una persona, el software de la vida, dependía del hardware; cuando éste desaparecía, el contenido de la mente también. El conocimiento del funcionamiento del cerebro permitirá anticipar lo que piensan los demás y cuáles serán sus decisiones conductuales… y descargar el software en otros soportes.
Máquinas replicantes más inteligentes que los humanos: a pesar del pesimismo circunstancial que embarga a los especialistas en robótica, ¿alguien cuestiona que en diez años contaremos con robots en los hogares que habrán asumido todos los menesteres caseros? Conoceremos la naturaleza de las emociones y habremos aprendido a gestionarlas; cosas tan sencillas como distinguir entre la ansiedad, imprescindible para alertarnos de un desafío, y el pánico aterrador, que paraliza el crecimiento. ¿Alguien se acuerda o ha aprendido alguna vez que –al contrario del resto de los mamíferos– los humanos tenemos emociones mezcladas, podemos amar y odiar al mismo tiempo?
La mosca del vinagre nos habrá revelado todos los secretos de la memoria, de los sueños y, por lo tanto, del aprendizaje necesario para transformar el mundo. Con eso bastará para que la vida individual y la organización de los colectivos humanos sean irreconocibles cuando se las compare a lo que son hoy. Bastará con que vayan aflorando las tendencias apuntadas.
Pero algunos expertos prevén que los avances enumerados sacudirán las conciencias de tal modo que, si somos capaces de superar los límites impuestos por la velocidad de la luz a la hora de explorar el universo, podremos desprendernos de los condicionantes biológicos y confiar plenamente en los tecnológicos. ¿Por qué desconfía la gente más de estos últimos que de los primeros? ¿Por qué millones de años de mutaciones aleatorias expresadas en el curso de la selección natural arrojarían resultados mejores que los diseñados por una mente, también natural, pero inteligente?
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Reflexión de emergencia
Los miembros de ETA y todos los que les apoyan, directamente o con su silencio, son malas personas. Ahora, más que nunca, es necesario recuperar el término y una mala persona no va a dejar fácilmente de serlo.
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martes, 13 de mayo de 2008
Derecho a la información, derecho al prejuicio
Una de las cosas más molestas que existen cuando te sientes, y vives, fuera de la mayoría son los prejuicios. Ya hemos hablado de los cognitivos pero en este caso vamos a centrarnos en su versión social, en lo que se podría definir como etiqueta, de forma muy burda. Vamos al caso. El diario "El País" es para la gran mayoría de la gente un periódico de izquierdas. Es probable que muchos lo discutáis. No os culpamos. En cualquier caso, estamos hablando de un prejuicio no de una opinión razonada. Pues hoy leyendo el periódico en su versión papel y, dada nuestra manía de leerlo desde la última página a la primera (para que las hostias vengan suavizadas) nos hemos encontrado con todo lo contrario. El puñetazo (y la vergüenza) estaba en la última página (primera para nosotros). Lean el artículo de la roja y titiritera Rosa Montero. Se titula "Sin embargo".
Ni mi carácter ni mi razón son proclives a la venganza. Uno de los aspectos que más me desagradan de los norteamericanos (aunque tienen otras cosas que envidio y aprecio, como su sentido de la meritocracia) es, precisamente, ese empecinado talante vengativo que les lleva a mantener la aberración de la pena de muerte. No creo en el ojo por ojo, y tampoco pienso que la seguridad de las sociedades dependa únicamente de una política represiva. Y, sin embargo...
Sin embargo, veo a los padres de Mari Luz, la niña de cinco años asesinada por un pederasta que no tenía que estar en la calle, pidiendo firmas para reclamar la cadena perpetua; y veo a la familia de Sandra Palo, aquella pobre muchacha violada y quemada viva, buscando apoyos para endurecer las penas de los menores. Veo a esas madres que, fulminadas por el rayo de la desgracia y convertidas en Clitemnestras febriles, recorren el mundo pidiendo justicia. Y veo a Eduardo Pallarés, que asesinó a su hijastra Pamela. Primero, en 2001, cuando la niña tenía 13 años, comenzó a mantener relaciones sexuales con ella. Hasta que la dejó embarazada. El 14 de marzo de 2006, estando Pamela de seis o siete meses, Eduardo clavó a su hijastra un objeto punzante en el pubis; luego la golpeó "con saña" en la cabeza; por último, le metió un pañuelo en la boca, la asfixió y arrojó su cuerpo a una alcantarilla. La semana pasada, la Audiencia Provincial condenó a Pallarés a 18 años. Si se porta bien, y muchos de los más perversos asesinos son disciplinados angelitos en prisión, saldrá a la calle en régimen abierto dentro de 12 años. La verdad, me parece muy poco para todo ese dolor y todo ese horror. Sí, tal vez el aumento de la represión no sea la única ni la mejor solución; pero algo habrá que hacer con un sistema penal que evidentemente está fallando.
Despues de leerlo nos surgen varias preguntas:
1) ¿Tiene esta señora periodista formación jurídica? Y, si es así, ¿conoce a Cesare Beccaria?¿Ha leido la Declaración Universal de los Derechos Humanos?
2) ¿Sabe esta señora periodista que no existe justificación moral ninguna para la venganza?
3) ¿Sabe diferenciar esta señora periodista entre la información veraz y rigurosa (incluyendo la opinión) del populismo más rancio?
Creemos que todas las respuestas son negativas aunque nos gustaría que alguien nos contestara (cosa poco probable dada la humildad de este blog) por eso de no prejuzgar a las señoras periodistas (y en general a nadie).
Cuidado con los prejuicios porque pueden hacer que veamos progresismo donde está oculto el enemigo. Es lo mismo que indicamos en el post de Euston. El enemigo está por todos lados y tiene conocimiento y capacidad suficientes para ocultarse. Es el pensamiento único. Frente a ello, como dijo un señor comunista, fórmense.
Ni mi carácter ni mi razón son proclives a la venganza. Uno de los aspectos que más me desagradan de los norteamericanos (aunque tienen otras cosas que envidio y aprecio, como su sentido de la meritocracia) es, precisamente, ese empecinado talante vengativo que les lleva a mantener la aberración de la pena de muerte. No creo en el ojo por ojo, y tampoco pienso que la seguridad de las sociedades dependa únicamente de una política represiva. Y, sin embargo...
Sin embargo, veo a los padres de Mari Luz, la niña de cinco años asesinada por un pederasta que no tenía que estar en la calle, pidiendo firmas para reclamar la cadena perpetua; y veo a la familia de Sandra Palo, aquella pobre muchacha violada y quemada viva, buscando apoyos para endurecer las penas de los menores. Veo a esas madres que, fulminadas por el rayo de la desgracia y convertidas en Clitemnestras febriles, recorren el mundo pidiendo justicia. Y veo a Eduardo Pallarés, que asesinó a su hijastra Pamela. Primero, en 2001, cuando la niña tenía 13 años, comenzó a mantener relaciones sexuales con ella. Hasta que la dejó embarazada. El 14 de marzo de 2006, estando Pamela de seis o siete meses, Eduardo clavó a su hijastra un objeto punzante en el pubis; luego la golpeó "con saña" en la cabeza; por último, le metió un pañuelo en la boca, la asfixió y arrojó su cuerpo a una alcantarilla. La semana pasada, la Audiencia Provincial condenó a Pallarés a 18 años. Si se porta bien, y muchos de los más perversos asesinos son disciplinados angelitos en prisión, saldrá a la calle en régimen abierto dentro de 12 años. La verdad, me parece muy poco para todo ese dolor y todo ese horror. Sí, tal vez el aumento de la represión no sea la única ni la mejor solución; pero algo habrá que hacer con un sistema penal que evidentemente está fallando.
Despues de leerlo nos surgen varias preguntas:
1) ¿Tiene esta señora periodista formación jurídica? Y, si es así, ¿conoce a Cesare Beccaria?¿Ha leido la Declaración Universal de los Derechos Humanos?
2) ¿Sabe esta señora periodista que no existe justificación moral ninguna para la venganza?
3) ¿Sabe diferenciar esta señora periodista entre la información veraz y rigurosa (incluyendo la opinión) del populismo más rancio?
Creemos que todas las respuestas son negativas aunque nos gustaría que alguien nos contestara (cosa poco probable dada la humildad de este blog) por eso de no prejuzgar a las señoras periodistas (y en general a nadie).
Cuidado con los prejuicios porque pueden hacer que veamos progresismo donde está oculto el enemigo. Es lo mismo que indicamos en el post de Euston. El enemigo está por todos lados y tiene conocimiento y capacidad suficientes para ocultarse. Es el pensamiento único. Frente a ello, como dijo un señor comunista, fórmense.
Randy Pausch en español
En un post anterior os hablabamos de Randy Pausch. Como estamos siguiendo la evolución de su enfermedad gracias a la información que él mismo publica, nos hemos quedado impresionados con los últimos anuncios. Según todo indica, Randy llega al final. De hecho hace más de 11 días que no escribe. La metástasis es imparable. Para no perder la energía y continuar con nuestro objetivo de mostrar buena información y, tras haber fracasado en nuestro intento de traducir la conferencia original, os dejamos con la versión corta del discurso, con subtítulos en castellano, que Randy ofreció en el programa de Oprah, famosísima e influyente periodista estadounidense. Aunque Randy condensa en 10 minutos la charla de más de una hora y, a ratos, habla un poco deprisa, no deja de perder el valor como testimonio humano y el final es todavía más emocionante que en la conferencia original, incluso lacrimógeno.
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lunes, 12 de mayo de 2008
El Manifiesto de Euston
Hace un montón de tiempo, nuestra amiguita Plomisto (o Palomoide) nos solicitó amablemente nuestra opinión sobre el Manifiesto de Euston. Nosotros, en nuestra injustificada e injustificable pereza, fracasamos en el cumplimiento de su petición pero Palo acaba de cumplir años y pronto va a ser madre (seguramente de un acorde de Sol Mayor) y nos resultaba doloroso el seguir con esta espera. Os invitamos a leer el manifiesto para que este post os sirva para algo pero ya os adelantamos que, si bien está lleno de algunas buenas iniciativas y de alguna buena idea, a la vez está sostenido en una candorosa y adolescente ingenuidad. También es interesante ver la información que contiene la wikipedia.
Si algo tiene de interesante este movimiento es que nace en internet y toma fuerza, y se hace conocido, a través de distintos blogs que se adhieren. Igual que los vídeos de Paris Hilton. Pero en lo que se refiere al contenido del manifiesto deja mucho que desear y, de forma general para no ser pesados, vamos a enumerar los fallos en nuestra opinión:
1) La mayoría de los puntos del manifiesto son posibles o predicables en el mundo occidental y rico. Con la tripa llena es muy fácil hacer declaraciones así, el problema es que más de la mitad del planeta pasa hambre y no tiene acceso a los recursos mínimos. Por otra parte, la mayoría de las cosas que piden dependen de los ricos, dueños de este planeta y demás clase dirigente, que ni mucho menos están dispuestos a ceder sus privilegios, como Chomsky indica en "El nuevo orden (y el viejo)".
2) La idea de juntar a gente de izquierdas con gente de derechas nos parece un solemne disparate cuando no una traición. El profesor Bobbio lo explica mejor que nosotros pero es fundamental separar ambas ideologías. Estos parece que llevan con orgullo eso de juntar churras con merinas, incluso con liberales. En nuestra opinión la gran mayoría de los males de este mundo nacen de las políticas liberales y más en concreto de las "neoliberales". Un buen ejemplo de este mal lo tenemos en la lideresa que exige al Estado que no intervenga en sus asuntos y luego mete a los curas a decidir sobre la vida (y la muerte) de musulmanes, budistas, evangelistas e incluso ATEOS. El liberalismo ya se ha demostrado cierto pero en solo una cosa, pretende liberal a los ricos de sus deberes. No hay que olvidar que uno de los ideólogos de Euston es Giddens, que ayudo con sus ideas a justificar las atrocidades de Blair, aunque hay que señalar que es interesante el pensamiento de este señor respecto a las diferencias entre conservadores y liberales. Otra vez, progresismo obeso.
3) La otra debilidad que encontramos es que hablan mucho y actuan poco. Es absurdo pedir la globalización de los derecho humanos y que se condenen sus violaciones y que no se solicite en tribunales británicos el procesamiento de Blair (o Bush, o Aznar, cuyo yerno e hija viven felizmente en Londrés en una casa de varios millones de euros) por genocida. Así de sencillo. Ni lo han hecho ni seguramente lo hagan nunca. Por otra parte no hay que olvidar que Londrés es la capital mundial de inversiones en economías emergentes. Desde ahí, prácticamente, se somete a los países en desarrollo a una subasta diaria con los costes que todos sabemos. ¿A cúantas de estas empresas han llevado a los tribunales? Ninguna.
4) Por último, y modo de anecdota, el punto sobre Israel y Palestina es de pura risa. Seguro que ellos tienen los cojones de ir a los palestinos y decirles que se olviden de los cientos de miles de muertos, abrumadoramente desproporcionados en comparación con los israelíes, pero a nosotros nos parece un poco arriesgado. En todo caso, no hay que olvidar que la mayoría de las reuniones para escribir el manifiesto se dieron en un pub y si habéis estado en Londrés seguro que habréis flipado con el tamaño de las pintas y la velocidad con la que los foráneos se las bajan. Será por eso.
Por lo demás el manifiesto no está mal. Lleno de cosas bonitas y buenos principios, como los telefilmes yankees de después de comer o Pretty woman. Tralaralará. El caso es que se olvidan de que la mayoría de problemas que pretenden solucionar tienen raices éticas y morales y de eso se han olvidado. Muchos besos, Palo.
Si algo tiene de interesante este movimiento es que nace en internet y toma fuerza, y se hace conocido, a través de distintos blogs que se adhieren. Igual que los vídeos de Paris Hilton. Pero en lo que se refiere al contenido del manifiesto deja mucho que desear y, de forma general para no ser pesados, vamos a enumerar los fallos en nuestra opinión:
1) La mayoría de los puntos del manifiesto son posibles o predicables en el mundo occidental y rico. Con la tripa llena es muy fácil hacer declaraciones así, el problema es que más de la mitad del planeta pasa hambre y no tiene acceso a los recursos mínimos. Por otra parte, la mayoría de las cosas que piden dependen de los ricos, dueños de este planeta y demás clase dirigente, que ni mucho menos están dispuestos a ceder sus privilegios, como Chomsky indica en "El nuevo orden (y el viejo)".
2) La idea de juntar a gente de izquierdas con gente de derechas nos parece un solemne disparate cuando no una traición. El profesor Bobbio lo explica mejor que nosotros pero es fundamental separar ambas ideologías. Estos parece que llevan con orgullo eso de juntar churras con merinas, incluso con liberales. En nuestra opinión la gran mayoría de los males de este mundo nacen de las políticas liberales y más en concreto de las "neoliberales". Un buen ejemplo de este mal lo tenemos en la lideresa que exige al Estado que no intervenga en sus asuntos y luego mete a los curas a decidir sobre la vida (y la muerte) de musulmanes, budistas, evangelistas e incluso ATEOS. El liberalismo ya se ha demostrado cierto pero en solo una cosa, pretende liberal a los ricos de sus deberes. No hay que olvidar que uno de los ideólogos de Euston es Giddens, que ayudo con sus ideas a justificar las atrocidades de Blair, aunque hay que señalar que es interesante el pensamiento de este señor respecto a las diferencias entre conservadores y liberales. Otra vez, progresismo obeso.
3) La otra debilidad que encontramos es que hablan mucho y actuan poco. Es absurdo pedir la globalización de los derecho humanos y que se condenen sus violaciones y que no se solicite en tribunales británicos el procesamiento de Blair (o Bush, o Aznar, cuyo yerno e hija viven felizmente en Londrés en una casa de varios millones de euros) por genocida. Así de sencillo. Ni lo han hecho ni seguramente lo hagan nunca. Por otra parte no hay que olvidar que Londrés es la capital mundial de inversiones en economías emergentes. Desde ahí, prácticamente, se somete a los países en desarrollo a una subasta diaria con los costes que todos sabemos. ¿A cúantas de estas empresas han llevado a los tribunales? Ninguna.
4) Por último, y modo de anecdota, el punto sobre Israel y Palestina es de pura risa. Seguro que ellos tienen los cojones de ir a los palestinos y decirles que se olviden de los cientos de miles de muertos, abrumadoramente desproporcionados en comparación con los israelíes, pero a nosotros nos parece un poco arriesgado. En todo caso, no hay que olvidar que la mayoría de las reuniones para escribir el manifiesto se dieron en un pub y si habéis estado en Londrés seguro que habréis flipado con el tamaño de las pintas y la velocidad con la que los foráneos se las bajan. Será por eso.
Por lo demás el manifiesto no está mal. Lleno de cosas bonitas y buenos principios, como los telefilmes yankees de después de comer o Pretty woman. Tralaralará. El caso es que se olvidan de que la mayoría de problemas que pretenden solucionar tienen raices éticas y morales y de eso se han olvidado. Muchos besos, Palo.
El miércoles tenemos una cita
Nuestro amiguito Jack Babiloni presenta en Madrid el albúm infantil ilustrado "Yo no me aburro nunca", premiado en el VIII Certamen Internacional "Tombatossals". Será el día 14 de mayo, miércoles, en la librería Democrazy situada en al Travesía de San Mateo, 7 (esquina calle hortaleza) de Madrid. Se podrán ver expuestos los trabajos originales y además Jack os firmará los ejemplares que queráis y seguro que se dejará dar besos en la calva. No os lo perdáis (aunque no tengáis hijos). Allí nos vemos.
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viernes, 9 de mayo de 2008
Dolor y psicología
Unos cuantos colegas, al rebufo de esta bitácora nos hemos planteado ampliar “nuestros servicios” al tratamiento psicoterápico del dolor; centrándonos en Madrid por si la necesidad de revisar los síntomas o los tratamientos farmacológicos hace precisa un consulta personal directa.
Si alguno de los lectores está dispuesto a participar en el ensayo, porque sería la primera vez que planteemos estas terapias a distancia, puede ponerse en contacto con nosotros dejando en los comentarios al post su correo para que conectemos.
Porque la relación entre el dolor crónico y trastornos como ansiedad, depresión o estrés es conocida desde hace tiempo. ¿Qué es antes el dolor o los síntomas ansioso- depresivos? El huevo y la gallina; falso dilema por cuanto al igual que el dolor puede alterar al equilibrio psicológico, lo psicológico puede afectar a la intensidad del dolor, pero también puede ¡contribuir a su alivio!
Teóricamente la relación cuerpo mente sería suficiente para aceptar aquella relación, pero son numerosos estudios científicos los que la corroboran. Estudios que proceden de variadas orientaciones epistemológicas, de las cuales la orientación psicofisiológica la más relevante, sin despreciar la visión dinámica siempre lastrada por la dificultad de probar las hipótesis. Lo cierto es que sujetos entrenados a situaciones estresantes o dificultosas soportan mejor el dolor que otros más lábiles.
También las distorsiones cognitivas, de las que nos hemos ocupado en anteriores posts, tienen aquí su asiento. Catastrofismo, anticipación del sufrimiento, generalizaciones abusivas, abstracciones selectivas de lo negativo mantienen, cuando no aumentan, el malestar doloroso.
La ansiedad, la depresión, al igual que las creencias y la motivación, son variables a tener en cuenta a la hora de abordar el dolor sobre todo el crónico, como bien saben los pacientes que han peregrinado por múltiples especialistas con el diagnóstico de fibromialgia. Solo cuando uno les escucha de verdad, sin menospreciar su padecer con un, “eso es psicológico (como sinónimo de falso)”, comienza su camino terapéutico real, que además de la adecuada farmacología y rehabilitación física, utilizará el refuerzo positivo de su conducta de control, la evitación de las situaciones negativas y el apoyo social en sus múltiples formas. Precisamente la oferta de apoyo individual y grupal será nuestra apuesta más firme.
¡Ah! También estamos abiertos a consultas, y tratamiento en su caso, de personas que estén dispuestas a dejar de fumar. Como en el caso del dolor, animamos a los interesados a ponerse en contacto con nosotros.
Si alguno de los lectores está dispuesto a participar en el ensayo, porque sería la primera vez que planteemos estas terapias a distancia, puede ponerse en contacto con nosotros dejando en los comentarios al post su correo para que conectemos.
Porque la relación entre el dolor crónico y trastornos como ansiedad, depresión o estrés es conocida desde hace tiempo. ¿Qué es antes el dolor o los síntomas ansioso- depresivos? El huevo y la gallina; falso dilema por cuanto al igual que el dolor puede alterar al equilibrio psicológico, lo psicológico puede afectar a la intensidad del dolor, pero también puede ¡contribuir a su alivio!
Teóricamente la relación cuerpo mente sería suficiente para aceptar aquella relación, pero son numerosos estudios científicos los que la corroboran. Estudios que proceden de variadas orientaciones epistemológicas, de las cuales la orientación psicofisiológica la más relevante, sin despreciar la visión dinámica siempre lastrada por la dificultad de probar las hipótesis. Lo cierto es que sujetos entrenados a situaciones estresantes o dificultosas soportan mejor el dolor que otros más lábiles.
También las distorsiones cognitivas, de las que nos hemos ocupado en anteriores posts, tienen aquí su asiento. Catastrofismo, anticipación del sufrimiento, generalizaciones abusivas, abstracciones selectivas de lo negativo mantienen, cuando no aumentan, el malestar doloroso.
La ansiedad, la depresión, al igual que las creencias y la motivación, son variables a tener en cuenta a la hora de abordar el dolor sobre todo el crónico, como bien saben los pacientes que han peregrinado por múltiples especialistas con el diagnóstico de fibromialgia. Solo cuando uno les escucha de verdad, sin menospreciar su padecer con un, “eso es psicológico (como sinónimo de falso)”, comienza su camino terapéutico real, que además de la adecuada farmacología y rehabilitación física, utilizará el refuerzo positivo de su conducta de control, la evitación de las situaciones negativas y el apoyo social en sus múltiples formas. Precisamente la oferta de apoyo individual y grupal será nuestra apuesta más firme.
¡Ah! También estamos abiertos a consultas, y tratamiento en su caso, de personas que estén dispuestas a dejar de fumar. Como en el caso del dolor, animamos a los interesados a ponerse en contacto con nosotros.
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Alimentos, ¿escasez de oferta o codicia?
A raiz del post sobre el derecho a la información, nuestra amiguita Ana ha querido contribuir al debate con una interesante reflexión que por su calidad merece un sitio autónomo y no quedarse escondido en los comentarios.
Según el Banco Asiático de Desarrollo, más de 1.000 millones de personas están en riesgo de sufrir hambrunas y malnutrición en Asia por el encarecimiento de productos básicos como el arroz, es decir, una de cada seis personas en el mundo.
El precio de dichos productos seguirá aumentando por diversos factores, entre ellos, el aumento de la demanda. Un aumento de la oferta contribuiría a reducir el precio y salvaría vidas.
Ante esta desoladora realidad, se incide en las bondades de los cultivos transgénicos, que, al ser más productivos y ahorrar superficie, permitirían aumentar la oferta mundial de alimentos. Por tanto, el cultivo transgénico contribuiría a evitar la vergüenza de asistir al atroz sufrimiento de un sexto de la población mundial, mientras nuestras neveras rebosan de alimentos que conforman nuestras carnes fofas (menos mal que para combatir la flacidez siempre nos quedará Corporación Dermoestética, que ha visto el filón).
Se me ocurren varias cosas:
El impacto de los transgénicos sobre la salud se desconoce. Los defensores insisten en que no hay riesgo, los detractores en que sí, pero ninguna de las dos visiones se funda en certidumbres. Yo me andaría con cautela, pues saber que una planta lleva incorporado un gen intruso resistente a un herbicida que arrasará con las malas hierbas, u otros que espantan a las langostas o a los topillos, me suena raro. En todo caso, aunque nos hagan daño, seguro que no acaban con la especie humana, por eso de que mala hierba, nunca muere.
El impacto medioambiental es más evidente: con la polinización, el gen díscolo puede escaparse y contaminar a otras plantas que, a partir de entonces, se transmutarán y también serán resistentes al herbicida repudiado. En cuanto a las plagas de ortópteros y roedores, ya encontrarán la forma de seguir hincando el diente al radiante maíz y, entretanto, se cebarán con los granos tradicionales para aflicción de los ecologistas.
Todas las semillas transgénicas están patentadas, es decir, las empresas que las inventan gozan de derechos exclusivos por un periodo limitado de tiempo (generalmente, 20 años). La patente les garantiza el monopolio de explotación. En suma, solo podrán acceder a las semillas quienes puedan pagar por ellas y por su correspondiente “paquete tecnológico” (el herbicida que resisten). ¿Puede hacerlo un campesino filipino o uruguayo? Es más, si el agricultor tradicional no se anda con ojo, puede que sus plantas muten y encima le demanden por usar la modificación genética sin el beneplácito de sus artífices. Cosas vederes, amigo Sancho...
A mí todo esto me huele a chamusquina. ¿Realmente es necesario aumentar la oferta? Basta con mirar a nuestra ahíta sociedad occidental para ver que nos pudrimos en la abundancia, mientras los otros se mueren en la más absoluta miseria. Y encima somos tan ruines que, por no renunciar a un ápice de nuestro mórbido bienestar, asentimos prestos a los que intentan convencernos de las bondades de su negocio mientras se frotan las manos. Cuidado con la codicia.
Según el Banco Asiático de Desarrollo, más de 1.000 millones de personas están en riesgo de sufrir hambrunas y malnutrición en Asia por el encarecimiento de productos básicos como el arroz, es decir, una de cada seis personas en el mundo.
El precio de dichos productos seguirá aumentando por diversos factores, entre ellos, el aumento de la demanda. Un aumento de la oferta contribuiría a reducir el precio y salvaría vidas.
Ante esta desoladora realidad, se incide en las bondades de los cultivos transgénicos, que, al ser más productivos y ahorrar superficie, permitirían aumentar la oferta mundial de alimentos. Por tanto, el cultivo transgénico contribuiría a evitar la vergüenza de asistir al atroz sufrimiento de un sexto de la población mundial, mientras nuestras neveras rebosan de alimentos que conforman nuestras carnes fofas (menos mal que para combatir la flacidez siempre nos quedará Corporación Dermoestética, que ha visto el filón).
Se me ocurren varias cosas:
El impacto de los transgénicos sobre la salud se desconoce. Los defensores insisten en que no hay riesgo, los detractores en que sí, pero ninguna de las dos visiones se funda en certidumbres. Yo me andaría con cautela, pues saber que una planta lleva incorporado un gen intruso resistente a un herbicida que arrasará con las malas hierbas, u otros que espantan a las langostas o a los topillos, me suena raro. En todo caso, aunque nos hagan daño, seguro que no acaban con la especie humana, por eso de que mala hierba, nunca muere.
El impacto medioambiental es más evidente: con la polinización, el gen díscolo puede escaparse y contaminar a otras plantas que, a partir de entonces, se transmutarán y también serán resistentes al herbicida repudiado. En cuanto a las plagas de ortópteros y roedores, ya encontrarán la forma de seguir hincando el diente al radiante maíz y, entretanto, se cebarán con los granos tradicionales para aflicción de los ecologistas.
Todas las semillas transgénicas están patentadas, es decir, las empresas que las inventan gozan de derechos exclusivos por un periodo limitado de tiempo (generalmente, 20 años). La patente les garantiza el monopolio de explotación. En suma, solo podrán acceder a las semillas quienes puedan pagar por ellas y por su correspondiente “paquete tecnológico” (el herbicida que resisten). ¿Puede hacerlo un campesino filipino o uruguayo? Es más, si el agricultor tradicional no se anda con ojo, puede que sus plantas muten y encima le demanden por usar la modificación genética sin el beneplácito de sus artífices. Cosas vederes, amigo Sancho...
A mí todo esto me huele a chamusquina. ¿Realmente es necesario aumentar la oferta? Basta con mirar a nuestra ahíta sociedad occidental para ver que nos pudrimos en la abundancia, mientras los otros se mueren en la más absoluta miseria. Y encima somos tan ruines que, por no renunciar a un ápice de nuestro mórbido bienestar, asentimos prestos a los que intentan convencernos de las bondades de su negocio mientras se frotan las manos. Cuidado con la codicia.
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Contribución atutiplén
jueves, 8 de mayo de 2008
Eros y Tánatos. Sexo y violencia.
¿Porqué reaccionar inquisitorialmente ante aquel y tolerantemente ante esta? Lo pregunto ante cualquier género literario, pero sobre todo ante la promoción del bestseller del futuro, así calificado por un periodista del diario Público, o como cultura en un editorial del propio director, Nacho Escolar, el últimamente muy famoso GTA IV, un juego que si es violento, sexista y amoral no puede ser recibido con júbilo ni compararse a un producto cultural. Supongamos que el juego en cuestión fuera de un adulto que rapta a niños para violarlos después de someterlos a vejaciones por delante y por detrás. ¿Lo compararíamos con el rock o con los mitos cervantinos? Un juego en el que los inquisidores fueran el sujeto de identificación ¿sería aceptable? Las aberraciones de Abu Graid ¿pueden ser el argumento principal de un juego a jugar jubilosamente? ¿Por qué limitar la difusión lúdica de la “higiénica” labor de los hornos crematorios? ¿El próximo video juego será la vida de Josef Fritzl presentado como héroe?
¡Atención! Confundir lo que me gusta con lo aceptable es un error de concepto. Al ser humano puede gustarle cualquier cosa, incluso acostarse con su madre y matar a su padre. Las fantasías eróticas o agresivas son infinitas y revisten infinitas formulaciones, pero no se pueden presentar indiscriminadamente como dignas de imitación. Son cosas que no pueden compararse: la satisfacción y lo permitido, como no puede considerarse arte todo lo que produzca el ser humano. Confesión por confesión, amigo Escolar, a mí me gustan los toros pero no descalifico a los que se oponen a él como un elemento no cultural; y si con sus acciones reivindicativas consiguen que se excluya de los entretenimientos pues ¡que le vamos a hacer! Boxeo profesional, el toro de la Vega, el descabezamiento de las gallinas…¡tantos acontecimientos reprobables para muchos que se visten de manifestaciones culturales o artísticas!
El miedo a poner límites a la expresión de lo instintivo por los seres humanos, tiene el riesgo de impedir la formación de la conciencia moral en los futuros adultos. Y este juego “no apto para menores” es capaz de mantener actitudes, si no generarlas, insanas por excitar las tensiones destructoras del Ello, sin juicios reprobatorios acompañantes; la experiencia de los juegos de rol es un antecedente nada lejano. Padres, educadores, figuras sociales de imitación tienen ante si la tarea de hacer estos juicios, acompañando a sus hijos cuando se entretengan con el juego en cuestión. Porque como en otros elementos capaces de generar dependencia lo importante no es tanto proscribir el consumo, (que es tanto como poner puertas al mar), sino llevar a los posibles consumidores a su rechazo voluntario por insano.
¡Atención! Confundir lo que me gusta con lo aceptable es un error de concepto. Al ser humano puede gustarle cualquier cosa, incluso acostarse con su madre y matar a su padre. Las fantasías eróticas o agresivas son infinitas y revisten infinitas formulaciones, pero no se pueden presentar indiscriminadamente como dignas de imitación. Son cosas que no pueden compararse: la satisfacción y lo permitido, como no puede considerarse arte todo lo que produzca el ser humano. Confesión por confesión, amigo Escolar, a mí me gustan los toros pero no descalifico a los que se oponen a él como un elemento no cultural; y si con sus acciones reivindicativas consiguen que se excluya de los entretenimientos pues ¡que le vamos a hacer! Boxeo profesional, el toro de la Vega, el descabezamiento de las gallinas…¡tantos acontecimientos reprobables para muchos que se visten de manifestaciones culturales o artísticas!
El miedo a poner límites a la expresión de lo instintivo por los seres humanos, tiene el riesgo de impedir la formación de la conciencia moral en los futuros adultos. Y este juego “no apto para menores” es capaz de mantener actitudes, si no generarlas, insanas por excitar las tensiones destructoras del Ello, sin juicios reprobatorios acompañantes; la experiencia de los juegos de rol es un antecedente nada lejano. Padres, educadores, figuras sociales de imitación tienen ante si la tarea de hacer estos juicios, acompañando a sus hijos cuando se entretengan con el juego en cuestión. Porque como en otros elementos capaces de generar dependencia lo importante no es tanto proscribir el consumo, (que es tanto como poner puertas al mar), sino llevar a los posibles consumidores a su rechazo voluntario por insano.
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Diagnóstico atutiplén
miércoles, 7 de mayo de 2008
El derecho a la información y sus límites
Artículo 20 de la Constitución Española de 1978
1. Se reconocen y protegen los derechos:
a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.
b) A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.
c) A la libertad de cátedra.
d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.
2. El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa.
3. La ley regulará la organización y el control parlamentario de los medios de comunicación social dependientes del Estado o de cualquier ente público y garantizará el acceso a dichos medios de los grupos sociales y políticos significativos, respetando el pluralismo de la sociedad y de las diversas lenguas de España.
4. Estas libertades tienen su límite en el respeto a los derechos reconocidos en este Título, en los preceptos de las leyes que lo desarrollen y, especialmente, en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y de la infancia.
5. Sólo podrá acordarse el secuestro de publicaciones, grabaciones y otros medios de información en virtud de resolución judicial.
En un post previo el Doctor Atutiplén invitaba a que se explicara si estaba en un error al plantear que frente al derecho a la información está el derecho de los ciudadanos a ser informados. Vamos a correr el riesgo. En realidad existe un viejo y conocido aforismo que lo explica: "tu libertad termina donde empieza la del otro". Por lo pronto vamos a explicar que en el artículo 20 se recoge lo que se suele llamar "libertad de expresión", millones de veces reclamada por unos y por otros, especialmente por los medios de comunicación. Pero parece claro que el artículo 20, en su punto 4, nos dice que está libertad tiene límites y nos gustaría fijarnos en dos de ellos. Por un lado, la protección a los niños y, por otro, en el límite genérico del resto de derechos recogidos en el Título I. Aunque podríamos hablar de la protección social de la familia, del derecho a la educación, de la obligación de los poderes públicos de promover el progreso social (no sólo el económico), la salud pública o la cultura, nos gustaría destacar el "gran" artículo 10 que viene a ser la norma que marca el espíritu de todo el título y que dice que "la dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la ley y a los derechos de los demás son fundamente del orden político y de la paz social".
Volviendo al asunto que nos ocupa, efectivamente, la Constitución limita no solo la libertad de expresión sino que en realidad lo que viene a crear es un complejo sistema de equilibrios en los que una serie de derechos contrarrestan a otros tantos. Es una práctica frecuente entre las personas el situar unos derechos encima de otros. Todos lo hacemos, dirigidos por nuestras convicciones morales. Es el eterno debate y, en su cima más alta, es probable que todos situemos a libertad frente a derecho a la vida (lo de siempre, aborto sí o no, pena de muerte sí o no). Vistas así las cosas será muy complicado decidir y seguramente habrá que ir a cada caso concreto con el peligro que tiene eso. Nosotros tenemos claras dos cosas, que el ser humano está por encima de todo y que, como dice el Profesor Peces-Barba, sin duda, la mano que está detrás de todo esto, por un lado, son derecho fundamentales, nada de derechos naturales o libertades, y que lo son en la medida en la que las leyes escritas los reconocen. Entonces, si la Constitución reconoce el derecho a expresarse libremente y además nos dice (no olvidemos que al principio de todo, lo que debería significar que al legislador le importaba mucho) que la dignidad de la persona y el libre desarrollo de la personalidad son el fundamento del orden político y la paz social, es evidente que estamos ante una situación lo suficientemente grave como para que empecemos a preocuparnos. Si además tenemos en cuenta que la televisión es, como dice el Doctor, un medio para formar conciencias, es decir para desarrollar la personalidad de los ciudadanos, y que cada vez que la enciendes no se ven más que brutalidades y situaciones que atentan gravemente contra la dignidad de los protagonistas (OT, supermodelo, ana rosa, y la madre que los parió, así hasta el infinito) y, por tanto, de la de los espectadores (especialmente los menores y los adultos más desamparados) no parece suficiente con dar un aviso a los responsables, siendo necesaria algún tipo de acción correctora. Pero claro, algún "liberal" vendrá a llamarnos censores.
Pero vamos a recurrir a un simple ejemplo analizando algunos de los grandes acontecimientos sucedidos en los últimos 30 días de acuerdo a los medios de comunicación masivos: Obama-Hilary, un bestia en Austria jugando a dios con su hija, el Madrid gana la liga, Pajares en psicosis tóxica, el GTA IV y sus terribles peligros, las mociones "éticas" a ANV, la crisis del PP y Rajoy, eso en lo importante y a lo que tenemos acceso. Desgracidamente, a lo que no queremos tener acceso es a lo que sí tiene y quiere tenerlo, la gran mayoría de la gente, y esto suele ser del tenor de quién se tira a quien, que grandes son los pechos de una o los cuernos de otro. Es muy interesante el ejercicio de preguntar a la gente que nos rodea como se llama el actual Secretario General de la ONU o el último nominado de Operación Triunfo. Está claro cúal es la pregunta que más contestará la gente. Justo lo que dice el artículo 10 de la Constitución, dignidad humana y desarrollo de la personalidad. Pero vamos a poner las cosas un poquito peor para vergüenza colectiva. Hace más o menos el mismo tiempo en el que se han desarrollado estas noticias que la FAO emitío un comunicado en el que básicamente decía lo siguiente: 100 MILLONES DE SERES HUMANOS ESTÁN EN GRAVE PELIGRO DE HAMBRUNA POR CULPA DE LA ESPECULACIÓN CON EL ARROZ, EL ENCARECIMIENTO DEL PETROLEO Y DE LOS CEREALES (POR EL BIODIESEL DE LOS COJONES). Realmente, ¿nuestros poderes públicos están velando por hacer ciudadanos mejores, más dignos y con una personalidad saludable? No solo no se da esta situación sino que la desproporción es vergonzosa y, volviendo al principio, claro que existen límites a la libertad de expresión aunque desgraciadamente en nuestros sueños. Los medios de comunicación masivos (no debemos incluir internet en estos) son vectores de graves virus y causante de una terrible alienación general, como tan bien nos lo explica el Doctor. Cada día nos cruzamos con personas que parecen tener clarísimo todo y de estar informadísimos pero ignoran que varios países han intervenido militarmente el reparto de comida. Claro, cuando algunos de los pobres infelices residentes en estos países decide cruzar medio mundo y llegar a nuestras costas ya tenemos a un montón de responsables periodistas para culpabilizarlos a ellos o al Presidente del Gobierno que, para que una vez más quede claro, nos parece el menos malo dentro de toda esta podredumbre moral. Aquí está la clave, no se trata de problemas políticos o sociales, son puros dilemas morales y por tanto la soluciones deben venir desde ahí. Pero claro, ya tenemos a Bono de U2 para hacernos sentir tranquilos o a George Clooney recordándonos que hay que hacer algo por Sudán. Dos multimillonarios con grandes palacios se hacen autopromoción a costa de la vida de millones de niños y todo para tranquilizar sus conciencias. Vergüenza y tristeza. Nosotros como babilónicos que somos pensamos que no existe un rico que no sea despreciable y más si es dueño de un medio de comunicación. No es cuestión de censurar los medios, es cuestión de proteger la vida de los que nos van a sustituir en el futuro por que nosotros ya estamos demasiados jodidos, cosa que el Doctor nos ha venido, y nos viene siempre, a confirmar. Por tanto, no es el derecho a informar lo que se debe invocar porque no es cierto que se nos informe, debemos invocar el derecho a crear conciencias sanas y libres, seres humanos empáticos, tolerantes, sensibles, no sexistas, compasivos, seguros de si mismos en un entorno constructivo e higíenico, especialmente en lo mental y si alguien piensa que la televisión actual prentende esto que venga aquí y nos lo diga.
1. Se reconocen y protegen los derechos:
a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.
b) A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.
c) A la libertad de cátedra.
d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.
2. El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa.
3. La ley regulará la organización y el control parlamentario de los medios de comunicación social dependientes del Estado o de cualquier ente público y garantizará el acceso a dichos medios de los grupos sociales y políticos significativos, respetando el pluralismo de la sociedad y de las diversas lenguas de España.
4. Estas libertades tienen su límite en el respeto a los derechos reconocidos en este Título, en los preceptos de las leyes que lo desarrollen y, especialmente, en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y de la infancia.
5. Sólo podrá acordarse el secuestro de publicaciones, grabaciones y otros medios de información en virtud de resolución judicial.
En un post previo el Doctor Atutiplén invitaba a que se explicara si estaba en un error al plantear que frente al derecho a la información está el derecho de los ciudadanos a ser informados. Vamos a correr el riesgo. En realidad existe un viejo y conocido aforismo que lo explica: "tu libertad termina donde empieza la del otro". Por lo pronto vamos a explicar que en el artículo 20 se recoge lo que se suele llamar "libertad de expresión", millones de veces reclamada por unos y por otros, especialmente por los medios de comunicación. Pero parece claro que el artículo 20, en su punto 4, nos dice que está libertad tiene límites y nos gustaría fijarnos en dos de ellos. Por un lado, la protección a los niños y, por otro, en el límite genérico del resto de derechos recogidos en el Título I. Aunque podríamos hablar de la protección social de la familia, del derecho a la educación, de la obligación de los poderes públicos de promover el progreso social (no sólo el económico), la salud pública o la cultura, nos gustaría destacar el "gran" artículo 10 que viene a ser la norma que marca el espíritu de todo el título y que dice que "la dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la ley y a los derechos de los demás son fundamente del orden político y de la paz social".
Volviendo al asunto que nos ocupa, efectivamente, la Constitución limita no solo la libertad de expresión sino que en realidad lo que viene a crear es un complejo sistema de equilibrios en los que una serie de derechos contrarrestan a otros tantos. Es una práctica frecuente entre las personas el situar unos derechos encima de otros. Todos lo hacemos, dirigidos por nuestras convicciones morales. Es el eterno debate y, en su cima más alta, es probable que todos situemos a libertad frente a derecho a la vida (lo de siempre, aborto sí o no, pena de muerte sí o no). Vistas así las cosas será muy complicado decidir y seguramente habrá que ir a cada caso concreto con el peligro que tiene eso. Nosotros tenemos claras dos cosas, que el ser humano está por encima de todo y que, como dice el Profesor Peces-Barba, sin duda, la mano que está detrás de todo esto, por un lado, son derecho fundamentales, nada de derechos naturales o libertades, y que lo son en la medida en la que las leyes escritas los reconocen. Entonces, si la Constitución reconoce el derecho a expresarse libremente y además nos dice (no olvidemos que al principio de todo, lo que debería significar que al legislador le importaba mucho) que la dignidad de la persona y el libre desarrollo de la personalidad son el fundamento del orden político y la paz social, es evidente que estamos ante una situación lo suficientemente grave como para que empecemos a preocuparnos. Si además tenemos en cuenta que la televisión es, como dice el Doctor, un medio para formar conciencias, es decir para desarrollar la personalidad de los ciudadanos, y que cada vez que la enciendes no se ven más que brutalidades y situaciones que atentan gravemente contra la dignidad de los protagonistas (OT, supermodelo, ana rosa, y la madre que los parió, así hasta el infinito) y, por tanto, de la de los espectadores (especialmente los menores y los adultos más desamparados) no parece suficiente con dar un aviso a los responsables, siendo necesaria algún tipo de acción correctora. Pero claro, algún "liberal" vendrá a llamarnos censores.
Pero vamos a recurrir a un simple ejemplo analizando algunos de los grandes acontecimientos sucedidos en los últimos 30 días de acuerdo a los medios de comunicación masivos: Obama-Hilary, un bestia en Austria jugando a dios con su hija, el Madrid gana la liga, Pajares en psicosis tóxica, el GTA IV y sus terribles peligros, las mociones "éticas" a ANV, la crisis del PP y Rajoy, eso en lo importante y a lo que tenemos acceso. Desgracidamente, a lo que no queremos tener acceso es a lo que sí tiene y quiere tenerlo, la gran mayoría de la gente, y esto suele ser del tenor de quién se tira a quien, que grandes son los pechos de una o los cuernos de otro. Es muy interesante el ejercicio de preguntar a la gente que nos rodea como se llama el actual Secretario General de la ONU o el último nominado de Operación Triunfo. Está claro cúal es la pregunta que más contestará la gente. Justo lo que dice el artículo 10 de la Constitución, dignidad humana y desarrollo de la personalidad. Pero vamos a poner las cosas un poquito peor para vergüenza colectiva. Hace más o menos el mismo tiempo en el que se han desarrollado estas noticias que la FAO emitío un comunicado en el que básicamente decía lo siguiente: 100 MILLONES DE SERES HUMANOS ESTÁN EN GRAVE PELIGRO DE HAMBRUNA POR CULPA DE LA ESPECULACIÓN CON EL ARROZ, EL ENCARECIMIENTO DEL PETROLEO Y DE LOS CEREALES (POR EL BIODIESEL DE LOS COJONES). Realmente, ¿nuestros poderes públicos están velando por hacer ciudadanos mejores, más dignos y con una personalidad saludable? No solo no se da esta situación sino que la desproporción es vergonzosa y, volviendo al principio, claro que existen límites a la libertad de expresión aunque desgraciadamente en nuestros sueños. Los medios de comunicación masivos (no debemos incluir internet en estos) son vectores de graves virus y causante de una terrible alienación general, como tan bien nos lo explica el Doctor. Cada día nos cruzamos con personas que parecen tener clarísimo todo y de estar informadísimos pero ignoran que varios países han intervenido militarmente el reparto de comida. Claro, cuando algunos de los pobres infelices residentes en estos países decide cruzar medio mundo y llegar a nuestras costas ya tenemos a un montón de responsables periodistas para culpabilizarlos a ellos o al Presidente del Gobierno que, para que una vez más quede claro, nos parece el menos malo dentro de toda esta podredumbre moral. Aquí está la clave, no se trata de problemas políticos o sociales, son puros dilemas morales y por tanto la soluciones deben venir desde ahí. Pero claro, ya tenemos a Bono de U2 para hacernos sentir tranquilos o a George Clooney recordándonos que hay que hacer algo por Sudán. Dos multimillonarios con grandes palacios se hacen autopromoción a costa de la vida de millones de niños y todo para tranquilizar sus conciencias. Vergüenza y tristeza. Nosotros como babilónicos que somos pensamos que no existe un rico que no sea despreciable y más si es dueño de un medio de comunicación. No es cuestión de censurar los medios, es cuestión de proteger la vida de los que nos van a sustituir en el futuro por que nosotros ya estamos demasiados jodidos, cosa que el Doctor nos ha venido, y nos viene siempre, a confirmar. Por tanto, no es el derecho a informar lo que se debe invocar porque no es cierto que se nos informe, debemos invocar el derecho a crear conciencias sanas y libres, seres humanos empáticos, tolerantes, sensibles, no sexistas, compasivos, seguros de si mismos en un entorno constructivo e higíenico, especialmente en lo mental y si alguien piensa que la televisión actual prentende esto que venga aquí y nos lo diga.
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Reflexión Atutiplén
martes, 6 de mayo de 2008
Mitos y errores sobre la depresión en las personas mayores
Ocupado en reflexionar sobre los problemas de los Mayores, he pensado que no estaría de más invitar al ejercicio a los lectores de esa bitácora. Sobre todo porque en este asunto son más los mitos y los errores que las informaciones científicas (ciertas). Así, las siguientes sentencias, que quieren ser al mismo tiempo que refutación de aquellos, impulso a buscar ayuda a los que la necesiten. En todo caso consejos preventivos secundarios de salud mental.
Primera sentencia: La depresión no es una parte del proceso de envejecer.
Que sea algo común entre los adultos de 65 años de edad o mayores, no quiere decir que este inscrita en el proceso de envejecimiento. Jubilación, problemas de salud y pérdida de amigos y conocidos, son cosas que suceden a todos, aunque lo sea con mayor frecuencia a las personas de edad avanzada; por ello entristecerse por esos acontecimientos es normal, como lo sería a cualquier edad (el paro sustituiría a la jubilación). Solo si ese pesar persiste y nos condiciona para abandonar o ralentizar nuestras actividades cotidianas o sociales, es cuando se ha de tomar la decisión de consultar con el Médico de Familia o un especialista.
Debido a que muchos ancianos tienen múltiples dificultades económicas y sociales, que les producen preocupación y temor al futuro, algunos pueden concluir erróneamente que la depresión es la consecuencia normal de estos problemas, opinión que es frecuentemente compartida por los propios pacientes. Todos nos sentimos tristes alguna vez, pero solo cuando la tristeza perdura e interfiere con la vida diaria, eso puede ser depresión. La depresión no es una parte normal del proceso de envejecimiento: es una enfermedad médica tratable como cualquier otra enfermedad.
Segunda sentencia: La depresión en los Mayores es una dolencia frecuente, no reconocida y no tratada.
Frecuente. Insisto no propia del proceso de envejecer, pero si frecuente, sobre todo en las sociedades industriales y urbanas, que han desplazado a los Mayores de las actividades socialmente más valoradas. El problema se complica cuanto que la frecuencia no es seguida del correspondiente aumento de los especialistas, que abordaran y trataran la dolencia, pues si la carencia de geriatras es grave la de psiquiatras geriátricos es dramática.
No reconocida. Porque se esconde en sus mismos síntomas y acompaña a otras tantas dolencias físicas propias de estas edades, la depresión, acompañando a otras enfermedades serias como enfermedades del corazón, ataques, diabetes, cáncer o Parkinson, se diagnóstica y se trata deficientemente en los ancianos.
No tratada. Pero la depresión puede y debe ser tratada cuando ocurre junto a otras enfermedades, ya que si no se trata, además de persistir el sufrimiento por ella misma, puede retrasar la recuperación o causar el empeoramiento de las otras enfermedades.
Tercera sentencia: la depresión es una enfermedad, no un estado de ánimo pasajero.
No debemos confundir la tristeza asociada con las dificultades diarias y los acontecimientos vitales dolorosos con la depresión. Aún tristes o apesadumbrados podemos hacer frente a las dificultades y actividades usuales. Si deprimidos, los síntomas interfieren con nuestra capacidad para vivir con normalidad, con mayor razón si persisten un largo período de tiempo.
Pero la depresión es más que sentirse triste. Es una enfermedad. Una persona deprimida tiene muchos de los síntomas de la misma casi todos los días, durante todo el día o por la mañana o por la tarde (polo matinal o vespertino), durante semanas o meses. También existe una forma de depresión más leve con síntomas menos agudos, ambas tienen la misma causa y tratamiento y sin tratar pueden hacernos sufrir meses o años.
Son síntomas de depresión a los que prestar atención:
Sentirse triste o indiferente (durante dos semanas o más)
Llorar fácilmente o sin razón
Sentirse decaído, cansado, inquieto e irritable
Sentir que nada vale la pena o sentirse culpable
Cambios en el apetito; cambio en su peso sin estar tratando de lograrlo.
Sentirse cansado todo el tiempo
Pensar con temor en la muerte o recurrentemente en el suicidio
Preocuparse excesivamente acerca de problemas económicos o de salud
Alejamiento de las actividades sociales regulares.
Descuido de la apariencia personal.
Cuarta sentencia: la depresión es tratable.
La depresión puede tratarse, muy efectivamente, con medicamentos, apoyo psicológico o con ambos. Los medicamentos pueden ser necesarios en las depresión severas y deberán ser recetados por Especialista y controlados por ello y por los Médicos de Familia. Pero la psicoterapia, particularmente la terapia conductual cognitiva y la terapia interpersonal, son tratamientos efectivos para la depresión ligera de esta edad y por sí solas buenas ayudas, aunque la combinación de la psicoterapia y los medicamentos antidepresivos son la mejor alternativa. Para finalizar, un ofrecimiento: conecten con este blog si quieren recibir más información o ayuda psicoterapéutica.
Primera sentencia: La depresión no es una parte del proceso de envejecer.
Que sea algo común entre los adultos de 65 años de edad o mayores, no quiere decir que este inscrita en el proceso de envejecimiento. Jubilación, problemas de salud y pérdida de amigos y conocidos, son cosas que suceden a todos, aunque lo sea con mayor frecuencia a las personas de edad avanzada; por ello entristecerse por esos acontecimientos es normal, como lo sería a cualquier edad (el paro sustituiría a la jubilación). Solo si ese pesar persiste y nos condiciona para abandonar o ralentizar nuestras actividades cotidianas o sociales, es cuando se ha de tomar la decisión de consultar con el Médico de Familia o un especialista.
Debido a que muchos ancianos tienen múltiples dificultades económicas y sociales, que les producen preocupación y temor al futuro, algunos pueden concluir erróneamente que la depresión es la consecuencia normal de estos problemas, opinión que es frecuentemente compartida por los propios pacientes. Todos nos sentimos tristes alguna vez, pero solo cuando la tristeza perdura e interfiere con la vida diaria, eso puede ser depresión. La depresión no es una parte normal del proceso de envejecimiento: es una enfermedad médica tratable como cualquier otra enfermedad.
Segunda sentencia: La depresión en los Mayores es una dolencia frecuente, no reconocida y no tratada.
Frecuente. Insisto no propia del proceso de envejecer, pero si frecuente, sobre todo en las sociedades industriales y urbanas, que han desplazado a los Mayores de las actividades socialmente más valoradas. El problema se complica cuanto que la frecuencia no es seguida del correspondiente aumento de los especialistas, que abordaran y trataran la dolencia, pues si la carencia de geriatras es grave la de psiquiatras geriátricos es dramática.
No reconocida. Porque se esconde en sus mismos síntomas y acompaña a otras tantas dolencias físicas propias de estas edades, la depresión, acompañando a otras enfermedades serias como enfermedades del corazón, ataques, diabetes, cáncer o Parkinson, se diagnóstica y se trata deficientemente en los ancianos.
No tratada. Pero la depresión puede y debe ser tratada cuando ocurre junto a otras enfermedades, ya que si no se trata, además de persistir el sufrimiento por ella misma, puede retrasar la recuperación o causar el empeoramiento de las otras enfermedades.
Tercera sentencia: la depresión es una enfermedad, no un estado de ánimo pasajero.
No debemos confundir la tristeza asociada con las dificultades diarias y los acontecimientos vitales dolorosos con la depresión. Aún tristes o apesadumbrados podemos hacer frente a las dificultades y actividades usuales. Si deprimidos, los síntomas interfieren con nuestra capacidad para vivir con normalidad, con mayor razón si persisten un largo período de tiempo.
Pero la depresión es más que sentirse triste. Es una enfermedad. Una persona deprimida tiene muchos de los síntomas de la misma casi todos los días, durante todo el día o por la mañana o por la tarde (polo matinal o vespertino), durante semanas o meses. También existe una forma de depresión más leve con síntomas menos agudos, ambas tienen la misma causa y tratamiento y sin tratar pueden hacernos sufrir meses o años.
Son síntomas de depresión a los que prestar atención:
Sentirse triste o indiferente (durante dos semanas o más)
Llorar fácilmente o sin razón
Sentirse decaído, cansado, inquieto e irritable
Sentir que nada vale la pena o sentirse culpable
Cambios en el apetito; cambio en su peso sin estar tratando de lograrlo.
Sentirse cansado todo el tiempo
Pensar con temor en la muerte o recurrentemente en el suicidio
Preocuparse excesivamente acerca de problemas económicos o de salud
Alejamiento de las actividades sociales regulares.
Descuido de la apariencia personal.
Cuarta sentencia: la depresión es tratable.
La depresión puede tratarse, muy efectivamente, con medicamentos, apoyo psicológico o con ambos. Los medicamentos pueden ser necesarios en las depresión severas y deberán ser recetados por Especialista y controlados por ello y por los Médicos de Familia. Pero la psicoterapia, particularmente la terapia conductual cognitiva y la terapia interpersonal, son tratamientos efectivos para la depresión ligera de esta edad y por sí solas buenas ayudas, aunque la combinación de la psicoterapia y los medicamentos antidepresivos son la mejor alternativa. Para finalizar, un ofrecimiento: conecten con este blog si quieren recibir más información o ayuda psicoterapéutica.
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